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martes, 16 de diciembre de 2008

Lassan Diarra

Probablemente nadie recuerde hoy aquellos tiempos en los que los mediocampistas defendían y atacaban, en los que el doble pivote era un concepto que únicamente aplicaban los técnicos más conservadores. En los que se hablaba del rombo como una alternativa viable para la medular, sistema en el que un único pivote trabajaba en la elaboración y en la recuperación acompañado de un media punta y dos extremos que ayudaban también en defensa. Jugadores como Redondo o Effemberg, o como los clásicos, Pirri y Beckenbauer.

Actualmente, desde la llegada de Makelele al Madrid, de la eclosión tanto en la selección como en el Arsenal de Vieira y de la aparición de Davids en el Ajax, se ha impuesto la tendencia de contratar a un centrocampista defensivo, preferentemente de origen africano y que destaca esencialmente por sus cualidades atléticas en todos los grandes equipos. Diaby en el Arsenal, Essien y Obi Miquel en el Chelsea, Sissoko en la Juventus, Touré Yaya y Keita en el FC Barcelona, Muntari en el Ínter, Assunçao en el Atlético, Emmanuelson en el Ajax y en la selección holandesa... La lista es prácticamente interminable.

Tras la baja del representante de esta categoría de futbolistas en el Real Madrid, Mahmadou Diarrá, la directiva aboga por fichar a un jugador de sus características y hasta con el mismo nombre y procedencia, se apellida también Diarrá, Lassana, y pertenece a una familia maliense. Su valor aproximado es de 20 millones de euros y puede jugar, al igual que Essien, tanto de mediocampista defensivo como de lateral derecho. Garantiza trabajo físico, contundencia y colocación. Quizá su mayor hándicap sea su escasa planta, apenas 1,75, lo que estaría lejos de resolver uno de los problemas que arrastra el conjunto blanco en el medio, poderío aéreo. Tampoco puede colaborar en la elaboración, pues tanto su visión de juego como sus habilidades técnicas distan mucho de ser excepcionales y ni siquiera su paso por el Arsenal fue capaz de mejorarle. Su carácter es díscolo y, debido a eso, no ha triunfado en Inglaterra -actualmente milita en el mediocre Portsmouth-, ni se ha consolidado como titular en la selección de Francia. Para más inri, y como no podía ser de otra manera tratándose del actual Real Madrid, lleva lesionado más de un mes.

¿Seguro que Dani Parejo -mucho más cercano a la otra categoría mencionada arriba- no podría suplir con garantías a Gago -el supuesto heredero de Redondo-?

martes, 9 de diciembre de 2008

La regla de oro

Existe una regla no escrita pero consabida universalmente dentro del fútbol: si el público comienza a solicitar la dimisión del presidente, éste ha de interpretarlo como el mandato expreso de destituir al entrenador. Enunciada de este modo puede resultar un tanto absurda, pero el hecho es que se cumple. Así, por ejemplo, Florentino Pérez se deshizo de hasta cinco entrenadores antes de abandonar el barco merengue durante sus dos últimos años de presidencia. Un caso extremo podría ser el de Jesús Gil que en diecisiete años en el control del Atlético utilizó a veinticinco técnicos diferentes.

Evidentemente para Calderón es diferente, es el primero al que despide y es muy probable que su estancia en el palco del Bernabéu sea tan efímera que no tenga tiempo para más, aunque, según demuestra el caso de Gil, esta conducta puede generar adicción. Además de ser el primero, Schuster se lo había buscado, sus declaraciones con respecto al partido que se dispute el próximo sábado en el Nou Camp son inadmisibles para cualquiera que ame al Real Madrid con un mínimo de honestidad. Durante los últimos meses su comportamiento altanero y displicente ha desquiciado a todos, no solo a los medios, a los que siempre tuvo en su contra, también a los aficionados y, finalmente, a la directiva. Por lo tanto, estamos ante una destitución plenamente justificada desde casi todos los puntos de vista, incluyendo el deportivo. La situación que atraviesa el equipo antes de enfrentarse al eterno rival presenta todos los síntomas de una grave crisis de la que no puede exculparse al germano.

La pregunta es, ¿tiene toda la culpa Schuster de esta situación? Conviene recordar que Calderón obtuvo su polémica elección tras prometer a Robben, Kaká y a Cesc. Únicamente consiguió traer al primero, con un año de retraso y al cual, para más inri, todavía no hemos tenido ocasión de disfrutar más de diez partidos seguidos, buenos o malos. Durante este verano presenciamos el culebrón Cristiano Ronaldo, tras múltiples dimes y diretes, el asunto se saldó con la marcha del que, probablemente, fue el jugador más desequilibrante del equipo durante las dos últimas campañas, en las que se lograron sendos títulos, Robinho. La plantilla confeccionada por la directiva, responsabilidad última de Calerón era, por lo tanto, inferior a la de los años anteriores, situación que el propio Schuster denunció durante la concentración en Irding. ¿Realmente el Madrid tiene un equipo capaz de enfrentarse a los mejores? ¿Realmente este Madrid se parece en algo al que prometió Calderón, al que le prometió al propio Schuster?

La llegada de Juande Ramos llenará las portadas e inyectará un halo de esperanza en la hinchada. Cuando se diluya el efecto de la novedad, si los resultados no acompañan, Calderón tendrá que buscar otro revulsivo. De momento, en un acto de inconmensurable cobardía hipócrita, se achaca toda la responsabilidad de la contratación del castellano a Mijatovic, como si no supiera todo el mundo quién es el que de verdad tiene la última palabra. ¿Será el montenegrino el próximo?

domingo, 16 de noviembre de 2008

"Se veía venir" (la crisis)

Tras la imagen mostrada por el Real Madrid en los últimos partidos; empate a nada en Almería, las dos derrotas frente a la Juventus, el ataque de épica sin fútbol frente al Málaga, la eliminación de copa a manos del Irún y el desastre de ayer noche frente al Valladolid; muchos son los que han diagnosticado el estado de "crisis" al equipo merengue y los más apuntan a la destitución de Bernardo Schuster como la única terapia posible. Antes de entrar a discutir si esta es la solución más adecuada, quizá sería conveniente tratar de analizar objetivamente las posibles causas de la situación que atraviesa el conjunto blanco.

En primer lugar sería conveniente preguntarse si verdaderamente los de Concha Espina están inmersos en una crisis. Su eliminación en rondas tempranas de la copa es una constante en los últimos años, esta ni siquiera es la más espectacular, pues todo buen aficionado recuerda situaciones más bochornosas como la derrota frente al Toledo en el año 2000 o el 6-1 del Zaragoza en la temporada 2005-2006, desde la que, además, no superan los octavos de final. Es consabido que los jugadores de la primera plantilla no se sienten motivados para afrontar este tipo de compromisos, ni siquiera los suplentes quieren ver en estos choques una situación para reivindicarse y para los rivales suele ser el evento más destacado de toda la temporada. Es evidente que esto puede sentar mal al aficionado, pero se trata de una realidad incuestionable. Ante un calendario sobrecargado la Copa del Rey ha perdido en los últimos tiempos el aire de grandeza que la caracterizaba y se ha convertido en uno de esos títulos los cuales si ganas pareciera que has conseguido una hazaña, pero que si pierdes no pasa absolutamente nada. Por tanto, no se pueden sacar conclusiones deportivas de esta eliminatoria, pero sí anímicas. No es el qué sino el cómo se ha producido y en el momento en que se ha dado lo que ha actuado como detonante, son las sensaciones lo que se ha dañado, la ilusión.

En Champions, tras haber conseguido una agónica y furiosa victoria en Zénit, las cosas parecían marchar bien, desde la prensa se cacareaba que la Juventus era un equipo decadente y anciano, que vivía de su leyenda y que carecía de argumentos futbolísticos reales para superar a los madrileños. Nada más lejos de la realidad, en Turín consiguieron imponerse con solvencia 2-0, pese a que los de Schuster dispusieron de innumerables ocasiones en el segundo tiempo para acortar diferencias e incluso lograr el empate, la férrea defensa de los italianos configuró un muro insoslayable. Desde entonces, los bianconeros, en la competición doméstica, no han hecho más que sumar victorias y están a tan solo tres puntos del liderato que ostenta el Ínter de Mourinho, lo que demuestra que no se trataba de un equipo fácil en absoluto. En el Bernabéu se vivió la misma historia y dos goles del eterno del Piero provocaron que se llevasen los tres puntos. Los blancos volvieron a disfrutar de ocasiones claras de gol que no supieron materializar y la sensación global de ambos partidos puede calificarse de intesamente decepcionante. No es que el Madrid exhibiera una imagen pésima, es que los transalpinos pasaron por encima de ellos y eso alimentaba las sospechas de que este equipo no está diseñado para la victoria en su torneo fetiche, la Champions. Torneo en el que la Juventus es solo un escoyo menor, teniendo en cuenta que el horizonte que se dibuja para alzarse con el éxito está jalonado por escuadras como el Manchester o el Chelsea que transmiten auténtico pavor con solo mirar sus alineaciones titulares. El problema no era tanto las dos derrotas, sino la perspectiva de fracaso que se vislumbraba. No obstante, al Madrid le basta con ganar en Minsk a la cenicienta del grupo y no perder en su feudo frente a los rusos para clasificarse a la siguiente ronda.

Lo mismo ocurre en Liga, de haber ganado ayer, el equipo presidido por Ramón Calderón y dirigido deportivamente por Pedja Mijatovic, hubiera firmado su mejor arranque liguero desde la temporada 1991/1992 y, pese a todo, si el Barcelona salda triunfalmente su compromiso frente al Recreativo, únicamente serán cinco puntos los que les separen al término de esta jornada, la undécima de liga aún, no lo olvidemos. Lo que verdaderamente inquieta no son los resultados sino la comparación con el club de la ciudad condal. Mientras ellos exhiben un fútbol preciosista y armónico, exultante de goles y espectáculo, con bríos renovados tras la marcha de Ronaldinho y Deco, salpicado de grandes actuaciones individuales de estrellas consagradas como Messi, Eto´o, Xavi o Alves, los blancos, se arrastran por los campos españoles transmitiendo una extraña mezcolanza de rabiosa apatía, carencia de ideas y fragilidad defensiva que solo es maquillada por una pegada incomprensible personificada en un poco fiable todavía Higuaín pese a que lleva más goles que Hugo Sánchez en la temporada en la que marcó 38, el récord hasta ahora.

Es decir, lo que falla en el equipo no son los resultados sino las sensaciones. Hasta este momento todo lo que ha ocurrido puede enmendarse, es, en cierto modo, irrelevante. Tanto las victorias como los fracasos, ese es el auténtico drama. Esta temporada ha comenzado viciada, las expectativas no se han correspondido en ningún momento con la realidad. De la llegada de Cristiano a la salida de Robinho media un abismo, y es en ese abismo en el que se cuelan todas las esperanzas, por eso, ante la menor dificultad, todo el mundo comenta: "Se veía venir".

Si la autoproclamada "mejor defensa del mundo" hace aguas se dice: "se venía venir", si el considerado por muchos como uno de los mejores mediocampos europeos no carbura, "se veía venir", si Van Nistelrooy se lesiona nada menos que para cuatro meses recayendo de una lesión que se produjo hace casi una década, "se veía venir", si el Barcelona de Guardiola, un entrenador debutante en el que casi nadie confiaba, realiza un fútbol majestuoso y exuberante, "se veía venir". Hasta perder contra un equipo de segunda B se veía venir.

Desde los despachos se debe transmitir la máxima confianza al aficionado y al futbolista, esa confianza que sirve para disfrutar de los triunfos y para llorar con ímpetu los fracasos en lugar con una triste e indolente comprensión. El diseño de la plantilla carece de fundamentos, no solo la marcha de Robinho y la peripecia absurda y denigrante de Cristiano que prologó otras similares en los casos de Cazorla, Capel y, sobre todo, Villa. También las renovaciones de por vida de jugadores como Raúl, Guti y Casillas, la renuncia a contratar a un lateral izquierdo y las dificultades que se están encontrando en las negociaciones contractuales con Ramos están minando al equipo y al aficionado. Ayer vimos a once hombres sin entusiasmo, no solo carecían de rigor táctico, el esquema es el mismo que el año pasado sirvió para conseguir el récord de puntos, carecen de lo que realmente diferencia a los ganadores de los perdedores, la ambición. Es como si todos y cada uno de los jugadores estuvieran gobernados por el desánimo, por la fatalidad. Desde la directiva se ha transmitido al vestuario este sentimiento, un sentimiento de caos y desorden institucional y deportivo que incluso ha llegado a redundar en el descrédito de algunos de los hombres más importantes de la plantilla. La auténtica razón de la marcha de Robinho no fue que se encontrase mal deportivamente sino que desde ningún ámbito supo valorarse su crucial y transcendente aportación al equipo en las dos ligas consecutivas y su ejemplo puede calar -quizá haya calado ya- en otros, transformando el vestuario en un polvorín.

¿Tiene Schuster la culpa? Apostaría a que con Cristiano y Villa nadie hubiera visto venir, es más, ni siquiera hubieran pasado, estos últimos 20 días fatídicos.

lunes, 27 de octubre de 2008

Hablemos de fútbol

A juzgar por las portadas de los diarios deportivos uno no sabe si la octava jornada de liga se ha disputado sobre el césped o en el plenario de sesiones del congreso de los diputados. Los protagonistas son los jugadores que no han participado en sus encuentros, las palabras de los directivos y las actuaciones de los árbitros, con los oscuros tejemanejes de la Federación como telón de fondo.

Nadie parece haberse enterado de que el Madrid ha ganado y de que lo más relevante de ese partido fue la resurrección de Sneijder, el poderío exhibido por Gago en el centro del campo y una nueva prueba de que los indicios que apuntan a que Higuaín puede convertirse en una solución de futuro para la delantera merengue son cada vez más fehacientes. Tampoco parece interesar a los cronistas, redactores y editorialistas varios que el Atlético, fiel a su estigma romántico y maldito, empató a 4 en un vibrante partido que sirve para avisar al Villarreal de que conjugar Champions y Liga es una asignatura más que ardua, o que un gran Eto´o, escoltado por un soberbio Iniesta y un estelar Messi, consiguió marcar tres los cinco goles de su equipo y colocarse a un suspiro del pichichi, ostentado por Villa, el cual mantiene al Valencia en la cabeza de la clasificación firmando el mejor inicio de su historia con los mismos jugadores que Koeman no supo utilizar y que Emery ha redimido y revivido.

Dejemos los contubernios, los acendrados análisis psicológicos y la hermenéutica para quiénes no saben disfrutar de este hermoso deporte y hablemos de fútbol, de lo que pasa dentro del terreno de juego, el único espacio en el que tiene sentido.

lunes, 29 de septiembre de 2008

El Madrid no es el Getafe

Os quiero presentar a un nuevo colaborador, su nombre es Jorge Martín, no es hermano de Ángel Martín, pero sus comentarios son tan afilados como los del ilustre presentador de Sé lo que hicisteis.


El Madrid no es el Getafe


Han pasado un año y tres meses desde que Schuster dijera aquello de “si he conseguido hacer jugar bien al Getafe, podré hacerlo con el Madrid”, y aun estamos esperando. El Madrid no juega bien al fútbol desde la época de los galácticos. Desde entonces ha hecho buenos partidos pero no se ha acercado, por poner un ejemplo, al juego del Barcelona. Incluso cuando el barça juega mal lo hace aun mejor que el Madrid. No se por qué razón, no se cual es la tecla que falta pero el Madrid de Schuster sólo se diferencia del Madrid de Capello en el sistema a la hora de colocar a los jugadores: del 4-2-3-1 del italiano al 4 -3 -3 del alemán. Es más este Madrid aun tiene mucho, por no decir todo, del equipo de Capello.

Los blancos funcionan como un reloj, pero sin cronómetro, sin cuenta atrás, sin calendario…su función es dar la hora y la acaba dando, exacta, pero solo en su país, no sirve fuera de España, sólo tiene una franja horaria. No puede destacar una pieza sobre otra. Si se juega mal juegan mal todos, pero es igual, si hay que ganar todos van a ganar. Capello dijo que había que recuperar el espíritu de la camiseta y caló tanto que no saben aumentar sus valores. Es tan fuerte ese espíritu que nubla al propio equipo y al contrario. Sólo hay que ver como ha ganado esta última liga, muy parecida (con menos apuros) a la primera con Capello. Siguen sin jugar bien pero no paran de ganar. Da igual como se ponga el contrario, da igual que marquen uno, dos y hasta tres goles, el Madrid acaba remontando simplemente por fe, nunca hay fútbol (a veces lo pone Guti, como contra el Sevilla el partido en el Bernabéu cuando aun estaba Capello). El equipo se vuelve anárquico, le gusta el caos, porque cuanto más imposible más espíritu blanco, más madriditis. Schuster aun no se ha hecho notar, aún no se ha desecho de Capello, hasta él dice ya que lo primero es ganar y después el buen juego, cuando el primer día su discurso era el contrario. Vino para hacer jugar bien al Madrid y, hoy por hoy, el Madrid no es el Getafe.

El equipo está viciado, se ha acostumbrado a creer en si mismo, sabe que lo más importante en el fútbol es competir, no le hace falta jugar bien. Pero Schuster por eso no está contento porque sabe que hasta él se capelliza. Ganar gusta mucho y cuando te acostumbras a ganar de una manera aunque no quieras esa manera, acabas agarrandote a ella. ¿Por qué Casillas sigue sacando el largo con el pie? Schuster odia eso, pero eso elimina gran parte del campo, el Madrid muchas veces se la ahorra para no perder tiempo y ganar partidos, porque este Madrid no está echo para el público, es una máquina de ganar al contrario, se ponga quien se ponga, y como se ponga, pero fútbol poquito...


Jorge Martín

viernes, 26 de septiembre de 2008

¿Es Álvaro Negredo un jugador de futuro para el Real Madrid?

Pese a que ayer no disputó un buen partido me encanta este jugador y creo que podría ser un buen acompañante para Higuaín en el futuro cuando Raúl y Ruud cuelguen las botas o tengan que bajar el ritmo de partidos de manera significativa. Quizá no tenga la potencia de Benzemá ni el sentido de la oportunidad de Huntelaar, pero considero que es un punta muy completo.

Técnico, quizá sea éste su gol más conocido, el que le endosó al Valladolid tras una dejada de otro canterano, Corona. Una volea inapelable desde fuera del área que pilla desprevenido al meta pucelano.



Bien colocado , como se observa en esta jugada ocupa bien los espacios en el área anticipándose a los defensas y esperando su oportunidad. Resuelve con gran clase.



Arrancada, , es capaz de sacar ventaja por su físico y su fuerza en pocos metros sobre el defensa y no se le nubla la vista cuando enfrenta al portero.



Potencia aérea, quizá su cualidad más destacada. Uno de los mejores cabeceadores de la liga.



Además de por su capacidad goleadora también destaca por su continuo movimiento entre líneas que desespera a los centrales rivales a los que con frecuencia saca de su posición. Controla bien el balón de espaldas y puede incorporarse por los costados. Esta temporada lleva 3 goles en las 4 jornadas disputadas. El Madrid lo puede recuperar por cuatro millones de euros durante las dos próximas campañas. Actualmente tiene 23 años.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

¿Necesita el Madrid otro delantero?


Esta mañana aparece publicada en el diario AS la noticia de que Huntelaar ha sido ofrecido al Real Mardrid. Poniendo entre paréntesis la veracidad de esta información, surge la pregunta. ¿Necesita realmente el conjunto blanco otro delantero?
El ariete suele ocupar el papel principal dentro de los equipos, es sobre quien más se posan los focos y los flashes, quien carga sobre sí el peso del partido, quien decide, mediantes sus aciertos o errores, el resultado de un encuentro en la medida en que está lllamado a realizar los tantos.

Klaas Jan Huntelaar es un indiscutible killer del área, perteneciente a la cantera del PSV no pudo disfrutar de la titularidad en el equipo rojiblanco por lo que fue cedido al modesto Apeldoorn de la segunda división holandesa donde realizó una gran campaña 2003/2004, alcanzando la increíble cifra de 35 goles en 26 partidos. Al término de esa temporada fue traspasado al Herenvereen, club en el que destacó sobremanera marcando 17 goles en 15 partidos durante la primera vuelta de la liga 2005/06, lo que le llevó, en Diciembre, a fichar por el Ajax, donde se consagraría definitivamente como El Cazador (The Hunter). En sus últimas dos temporadas ha logrado 32 y 34 goles respectivamente en la eredivisie, estamos hablando, por tanto, de un delantero de garantías cuyo coeficiente goleador roza el 1, es decir, un gol por partido. En este vídeo se repasa su trayectoria (en inglés):



La cuestión no es discutir si Huntelaar es un gran delantero, que lo es, como demuestran sus números, la cuestión es si el Real Madrid necesita verdaderamente otro goleador. Actualmente la plantilla merengue cuenta en sus filas con Higuaín, Saviola, Van Nistelrooy y Raúl, cuatro jugadores para dos puestos. Además, tanto Van Nistelrooy como Raúl son indiscutibles hasta el punto de que Higuaín, pese a demostrar con creces que se encuentra en un estado de forma superior al del sempiterno capitán no disfruta de la titularidad en estos momentos y Saviola, un fichaje estelar de la temporada pasada que cobra una ficha de cinco millones de euros netos al año, apenas tiene oportunidades de demostrar un talento que se le presupone.

Un delantero necesita sentirse importante porque, como decíamos al principio, su trabajo es llevar el peso del equipo, recibir la atención de los medios, decidir los partidos. Huntelaar tiene ya 25 años, es extraño que no haya dado el salto a un grande europeo hasta ahora y no creo que se conformase con ser el cuarto o el quinto delantero de la plantilla. Su contratación costaría entre 20 y 30 millones de euros, un precio exorbitado por un jugador que seguramente no tendrá la oportunidad de demostrar su valía en este conjunto y cuya suplencia podría generar una gran polémica.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Una de cal y otra de Kun

Los grandes jugadores crean adicción, son como la nicotina, sus efectos son beneficiosos a corto plazo, calma la ansiedad y proporciona una grata sensación de bienestar y seguridad momentánea. La parte negativa es que no puedes pasar sin fumar, rápidamente te abonas a esa sensación y la necesitas como el comer, pasa a ser una parte más de tu vida, una perentoria exigencia. De todos es conocido, además, que el tabaco produce que a la larga el organismo se debilite, los pulmones se ennegrezcan y colapsen, pudiendo incluso llegar a provocar cáncer, el cual, mediante metástasis, va colonizando todas las células hasta que el cuerpo muere.
La relación del Atlético con el Kun bien puede considerarse como viciosa, cuando el jugador argentino está sobre el campo todo parece ir bien, los goles y las ocasiones llegan, el juego general del equipo mejora, todo marcha. No solo es por su presencia, sino por la sensación de seguridad que genera en el resto de sus compañeros. Ven en este joven proyecto de balón de oro un objetivo concreto en el que ha de desembocar su empeño, no importa el rival, el Kun está ahí y no va a fallar, va a ser capaz de recoger un balón de la nada y convertirlo en una ocasión, va a estar ahí para empujarla o para endosarse entre las líneas de la defensa rival desarbolando sus opciones de abortar un ataque rojiblanco.
Cuando el Kun toca su primer balón en el partido es como la primera calada del día, un signo inequívoco que señala que estás vivo y que te sientes bien contigo mismo. Sin embargo, cuando no está, todo se vuelve una pesadilla, como si te despiertas de madrugada y no encuentras tu cajetilla en la mesilla de noche. Todo se vuelve gris, el desasoiego te invade, no te sientes con fuerzas para desarrollar lo que tenías previsto, la cabeza se te nubla y solo puedes pensar en que debes bajar al estanco. Eso fue lo que le ocurrió el sábado en Valladolid.
¿Qué pasará si el Kun se lesiona o tiene un par de partidos malos? Cuando llegue el dolor de garganta, los fluidos mucosos, el dolor en el pecho... ¿Y si la dependencia es tan grande que el resto de los jugadores se relajan y el cuerpo muere?
Un equipo no puede ser solo un jugador, por bueno que éste sea. Sus dos goles de ayer le dejan en muy buen lugar, pero sitúan al resto de sus compañeros a la altura del betún. El Atleti, no se sabe por qué extraño motivo, es un equipo con la tentación histórica de depender de un solo futbolista, el caso inmediatamente anterior fue Torres, el Kun vino a ocupar su lugar. Lo de Torres terminó con el canterano emigrando a tierras inglesas para no tener que soportar la presión que implicaba el hecho de ser el centro de todos los focos. Esperemos que en el caso del Kun esto no sea así.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Los domingos ya no son lo que eran...

Por suerte, la franja horaria en la que se ubican las carreras de fórmula 1 no es tan competitiva como el automovilismo, de otro modo, es muy posible que Fernando Alonso, con todo lo que nos ha hecho disfrutar, hubiera pasado ya al olvido. Afortunadamente para él y para los aficionados a este deporte vibrante y espectacular, los domingos antes de comer o durante la comida, hay pocas cosas mejores que ver y hasta que hacer que mirar como Fernando frustra una vez más sus y nuestras expectativas. Nos reconfortamos viendo como Hamilton sigue equivocándose una vez tras otra, como el tiempo ha dado la razón al asturiano y evidenciado hasta el extremo más dantesco la estulticia soberana de Ron Dennis y la inmadurez de su pupilo. Con todo, este es un premio menor. Acostumbrados, como estábamos, a verlo ganar carreras, a hacernos saltar del sofá ante su adelantamientos, a festejar sus triunfos en el mundial por todo lo alto, a callar a todo el que interrumpiera nuestra contemplación de sus éxitos con una explicación tan certera e incuestionable como que estaba corriendo Fernando, verlo arrastrase por la parrilla resulta bochornoso y no deja de provocar cierta pesadumbre, cierta compasión ante su figura. La de un hombre capaz de volar encerrado en una jaula de acero. Eso es exactamente su monoplaza, una jaula. Muchos queríamos que Fernando huyese de aquel suplicio que era MacLaren y regresase al lugar donde ha cosechado las conquistas que le han hecho célebre, pero no podemos dejar de arrepentirnos. Renault ha fabricado un coche mediocre, adecuado a un novato como Nelsinho, pero completamente inapropiado para un bicampeón del mundo y lo peor es que no parece que la escudería tenga posibilidades reales de competir con los grandes en mucho tiempo. Más vale que fiche por Ferrari al año que viene porque, de otro modo, creo que voy a dormir la mona un poco más los domingos por la mañana. Kimmi debería hacer lo mismo…

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viernes, 5 de septiembre de 2008

Raúl, uno de los grandes

Como los grandes artistas, muchos piensan que los grandes deportistas se caracterizan por tener un estilo propio y diferenciado del resto. Por poseer unas características excepcionales que los hacen destacar por encima de los mediocres. Todo el mundo distingue de los demás el revés a una mano de Roger Federer, esa elegancia, esa identidad entre cada golpe y esa simplicidad lo hacen ser letal, a la par que único. Las cabalgadas de Ronaldo también contenían este carácter, su potencia le hizo decir a Valdano que cuando él tomaba el esférico era como si lo cogiera una manada. Michael Laudrup y su pase sin mirar, los controles imposibles y los regates sin balón de Zidane, los passing desde el fondo de la pista de Nadal en carrera, la espigada y tosca manera de correr de Bolt, el físico de Shaquile O´Neall, el face to face de Michael Jordan y sus mates precedidos de saltos voladores. Fuera de éstos, existen también los deportistas que poseen características especiales pero que no dejan de pertenecer al montón, tal es el caso de Robinho y sus bicicletas, de los pases de treinta metros exactos de Beckham, de la velocidad de Odonkor o de los reversos de Iverson. Generalmente, y supongo que les ocurrirá a muchos de los lectores, se suele confundir el hecho de ser diferente con el hecho de ser mejor, cuando no necesariamente es así.
Por otro lado están los deportistas que no destacan en nada y que, precisamente por eso, su genialidad es discutida. De estos jugadores suele decirse que no son un diez en nada, pero tienen un ocho en muchos aspectos. Para mí, el deportista más injustamente tratado de este país, Raúl, es un genio de esta categoría. Quizá por no poseer ninguna característica distintiva le fue denegado el balón de oro y después, las lesiones y el inevitable paso del tiempo nos han hecho olvidarnos de quién es este jugador. Quizá el futbolista más importante de la historia de España. La estrella más brillante de un equipo, el Real Madrid de finales de los noventa y principios de siglo, que fue capaz de conquistar tres copas de Europa en cinco años, algo que no había conseguido ningún conjunto desde el Milán de Sachi y que, dentro de España, solo ha sido capaz de superar el propio Real Madrid de Di Stefano. Se dice que ese Real Madrid era de Roberto Carlos, de Redondo, de Hierro o de Zidane, pero si era de alguien, ese Real Madrid era el de Raúl González Blanco. Quizá su genialidad consista, simple y llanamente, en ser un genio sin hacer nada genial. Debería tenerse esto en cuenta cuando, desde diferentes foros, se cuestiona su figura, y con ella, su pasado y su presente. Sin ser un gran rematador, sigue ostentando el título de máximo goleador histórico de la Champions y obtuvo dos pichichis de la liga española, sin ser un gran regateador, nos ha legado una de las jugadas más impresionantes de la historia del fútbol en la final de la copa intercontinental frente al Vasco da Gama en el 98, sin ser un gran pasador, los delanteros que han jugado a su lado, ya sean Morientes, Ronaldo o Van Nistelrooy han rendido al máximo de sus posibilidades. Raúl es un grande de la historia del fútbol mundial y cuando se retire, todos a los que les interese el fútbol, lo echarán de menos.

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Mi tío (Sobre la selección)

Cuando era pequeño, recuerdo que tenía un tío muy pesado, el hermano de madre. Mi padre le detestaba porque siempre solía llamar por teléfono en el momento más inoportuno y presentarse en casa cada vez que tenía ocasión, con todo, se olvidaba de nuestros cumpleaños y, en ocasiones, pedía dinero prestado a mi madre. Era soltero y tenía un trabajo bastante penoso, además, gustaba mucho de salir por ahí, andar con toda clase de mujeres y jugar apostando o a la lotería. Para mi abuela, era la oveja negra de la familia y siempre generaba toda clase de discusiones en las reuniones familiares. Todo el mundo estaba harto de él y solo, la inevitable consanguineidad le mantenía ligado a nosotros. Personalmente a mí me resultaba un tipo peculiar y patético, aunque todo el mundo decía que era capaz de grandes cosas, que había tenido mala suerte en la vida, pero que sus cualidades eran excepcionales.
Un buen día, de la nada, se presentó en casa con un montón de dinero, le había tocado la lotería, devolvió a mi madre todo lo que le había prestado a lo largo de los años y nos hizo un regalo a todos los hermanos. Recuerdo que a mí me compró un coche teledirigido, uno con el que llevaba soñando mucho tiempo. Desde ese momento se convirtió en el tío rico y todos lo adorábamos aunque su vida seguía siendo igual de desordenada y seguía llamando inoportunamente a casa y molestando a mi padre.
La selección española es ese tío pesado, esa oveja negra de la familia que de pronto se ha redimido. Sus partidos siguen siendo igual de molestos e irrelevantes. España-Bosnia, no merece ningún comentario. El triunfo en la eurocopa si bien no nos hace desear esta clase de partidos insustanciales, al menos, nos hace respetar a este grupo de jugadores que hace apenas dos meses llevaron al éxtasis a todo un país. La FIFA y la UEFA deberían hacer algo para que las fases de clasificación para los mundiales y las eurocopas tuviesen algo más de interés. Interrumpir los avatares domésticos de las competiciones ligueras, siempre salpicados de rivalidades fraguadas a lo largo del tiempo, de grandes partidos y grandes jugadores, de diferencias que se abren o que se cierran, de expectativas y desilusiones sigue siendo mucho más interesante que la selección, por más que nos haya hecho, por un mes, los ciudadanos más felices y orgullosos de todo el continente, no puede competir, todavía, con los clubes.

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martes, 2 de septiembre de 2008

Los cuernos de Robinho

Imagina que tu mujer se enamora repentinamente de otro y la prensa lo publica. Que él se deja querer y que hasta su madre se pronuncia a favor de su unión. Que todos los días, en todos los periódicos, aparecen relatadas las virtudes del amante comparándolas con las tuyas, las cuales son claramente inferiores a juicio de todo el mundo, lo que provoca que seas el centro de las bromas y las burlas de tus compañeros del curro. Mientras tanto, ella dice que te sigue queriendo, pero, muy probablemente, solo como suplente. Él está casado con otra y no sabe si desea realmente escapar. Pasa el tiempo y su romance no llega a consumarse, entonces tu mujer dice que siempre te ha querido a ti y que no te apartes de su lado. Mientras ella estaba flirteando con él, tú te has fijado en otra chica, que te quiere y te valora, que trata de seducirte a diario y que además es muy guapa, casi tanto como tu esposa. Cuando decides tomar la decisión de irte con ella, tu mujer te dice que estás casado y que no puedes romper así como así un contrato, matrimonial, que te quiere, aunque no puede negar que te hubiera puesto los cuernos a la mínima ocasión.
Imagina que eres Robinho, que has ganado dos ligas seguidas con el Real Madrid, que te has entregado a ese equipo y has sido una de las figuras más destacadas en la consecución de esos éxitos. Que el presidente de tu equipo admite toda clase de ofertas por ti, porque resulta que quiere fichar a un jugador que ocupa tu mismo puesto y del que todos dicen que es el mejor jugador del mundo, aunque tú eres la estrella de la mejor selección del planeta, Brasil.
Encima de cornudo, ¿apaleao?

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La liga y la vida

Dicen que la liga es la vida, yo no diría tanto, pero, desde luego, hace la vida más fácil. Te despiertas un domingo y piensas en qué hacer durante todo el día, 2 de Agosto, mañana tienes que ir a trabajar, porque no tienes vacaciones, pero hace un calor insoportable. Como no tienes que ir al partido ni quedar para verlo, te convencen para que vayas a comer con los suegros. No soportas a los miembros de la familia de tu cónyuge, pero tienes que ir, porque no tienes ninguna excusa para negarte. Ya habéis hablado, en anteriores reuniones, del triunfo de la selección y de la victoria del Madrid, si eres del Madrid y ellos son del Aleti, te has podido reír un buen rato a su costa, pero, como es fútbol, y no es nada importante, las bromas nunca pasan de lo cordial. Los fichajes, no dan para tanto como un buen partido, en los fichajes solo hay goles figurados y expulsiones inventadas. Nadie conoce las características negociadoras de los equipos, si Mijatovic se revuelve tan bien en el área de los despachos como en la del equipo contrario o si Calderón es igual de solvente y fiable que, pongamos, Maniche, aunque tenemos una vaga idea de ello.

Como no hay nada de qué hablar, sale el tema de la herencia. A ti te revienta eso, primero porque ni te viene ni te va, y además porque te parece una falta de respeto, estando tus suegros todavía vivos. La conversación empieza a subir de tono y tu cuñada, que no te cae nada bien, se marcha de la mesa echa un basiliisco mientras la suegra se pone a llorar. El hermano de tu cónyuge le echa toda la culpa a él y tú estás con cara de tonto mirando un helado de fresa, chocolate y nata con barquillos mientras tus hijos te dan la brasa con que quieren irse ya porque han quedado con sus colegas. Intentas morderte la lengua, pero al final estallas y comienzas a decir todo lo que te has callado sobre esa familia durante los últimos diez años. Llegas a casa y te piden el divorcio, te queda el consuelo de saber que solo queda un mes para que la liga empiece de nuevo y de que no tendrás que comentar nada con tus cuñados. “Mejor – piensas-, parece que el Aleti este año puede hacer algo importante”.



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